Abrir la caja/Salir del foso
Quiero contarles una historia, lo recordé hace poco, y comienza conmigo, hace más o menos una década.
Estando ya, en sexto grado, y como deben estar pensando; como cualquier infante de esa edad, comence a pensar que ya dentro de poco, sería “gente grande”, iba a entrar al liceo, usaría camisa azul, y todo ese tipo de cosas que uno piensa.
La verdad, no me emocionaba tanto la idea, en realidad me daba igual, y me parecían estúpidos todos los rituales que hacían en mi colegio. Lo que me emocionaba más, era no verle la cara a mis compañeros de clase más nunca en mi vida, no volver a pisar ese colegio, ni nada. Detestaba ir a la escuela, lloraba mucho, y era lógico, mientras todos se emocionaban con la idea de por fin sentirse como “gente grande” a mi me valía poco eso.
Solía dibujar mucho, y ponerle color a absolutamente toda superficie de papel, o donde pudiese rayar, colorear, subrayar, etc. Me consideraban inmadura por aquello, muchas veces llegué a escuchar: “¿Por qué te la pasas dibujando? ¡Qué mongólica eres! Estás en sexto grado, MADURA. La otra que siempre me decían era: Dibujar es estúpido, para mongólicos, y que se yo que otras cosas.
De hecho, fue tanto, que hasta una vez la maestra le comentó a mis padres, que lo único que hacía era dibujar, y que consideraba esto un acto un poco infantil. No sé si en esto encaje el hecho de que era la menor de la clase, y siempre lo fui ya que me adelantaron y por ende estaría con gente 1 año mayor que yo, siempre.
Me parece tan irónico, que años después, ahora estudiando Diseño Gráfico, todavía siga escuchando esos comentarios, y con el agregado de: “Eso que tu haces no es serio, no ganarás plata con eso, ¿En serio piensas tener un trabajo serio y de buen salario?”
Miren, la verdad no me gusta recordar mucho mi infancia, pero si no hubiese sido por mis lápices de colores, marcadores y creyones de cera no sé que hubiese sido de mi acutalmente. Gracias a eso descubrí cosas que no sabía que habían en mi, cosas hermosas, un mundo enorme, un mundo que creé y que solo yo entiendo, mi espacio propio, donde puedo escaparme y volver cuantas veces quiera.
Así que encuentro bastante deprimente cuando consigo a una persona que dice que no puede ganarse la vida haciendo arte. Puedes ganarte la vida haciendo lo que te de la puta gana.
Puedo ser TAN PROFESIONAL como un abogado, tener un trabajo igual que cualquier persona con un trabajo “promedio” porque QUE YO SEPA, estoy estudiando para eso, y pronto tendré un papel muy grandotote que certificará que soy una profesional de la república.
Por favor, le hago un llamado a todas esas mentes mediocres de por ahí, si ustedes quieren ser infelices, pero con un salario que te de para vivir y llenar tu casa de cosas, es cosa de ustedes. En este mundo no estás cumpliendo función alguna, no estás viviendo, solo estás ocupando espacio. Llenar un vacío emocional con cosas materiales y mundanas sólo te llevará más y más profundo de la fosa. Y es donde yo pregunto…
¿En serio vale la pena vivir así?